OPINIÓN | La maternidad está amenazada y hay que defenderla

Una cultura que relativiza ese primer vínculo corre el riesgo de debilitar sus propios cimientos. No podemos seguir tratando esta realidad como si fuera inevitable o de poca importancia. Detrás de cada separación hay una historia concreta, pero también hay decisiones sociales, políticas y culturales que la permiten, la justifican o la invisibilizan. Y ahí es donde todos tenemos responsabilidad.