OPINIÓN| De autoridades, poderes y autoritarismos

No debemos «darnos por vencidos» de la política, sino repensarla, entenderla desde la atención a las necesidades de todos, no de unos pocos. Así no tendremos que luchar contra quienes pugnan por el poder, sino que podremos cooperar con auténticas autoridades para alcanzar un bien común más elevado.

OPINIÓN| La dignidad humana como base del bien moral y social

La grandeza de una persona se deriva justamente de su dignidad. Su capacidad de entender, consentir, decidir y asumir la responsabilidad de sus actos, la colocan por encima de todo ser viviente. Por eso, inclusive, el hombre está por encima de la naturaleza, sin perjuicio de su responsabilidad en su conservación. Sin embargo, desconocer la dignidad humana es olvidarse del valor del ser humano.

OPINIÓN| En defensa de la institucionalidad

Muchos podrían argumentar que la corrupción, la pobreza o el crimen organizado son de los peores males que sufre el Ecuador. Sin embargo, poco se habla de la falta de confianza en las instituciones políticas y jurídicas, donde reside la base de la mayor parte de problemas.

OPINIÓN| Por el respeto de la Constitución

En el año 2008 se llevó a cabo el Referéndum Constitucional a fin de aprobar o rechazar el nuevo proyecto constitucional redactado por la Asamblea Nacional Constituyente de 2007. Participaron en el proceso siete millones y medio de personas y el resultado fue la aprobación de la Constitución con el apoyo de más del 63% de los votantes. Entró en vigor con su publicación, el 20 de octubre.

OPINIÓN| Los jueces y la injusticia

Es necesario seguir trabajando para unir los esfuerzos de los actores sociales para lograr una efectiva igualdad del hombre y la mujer en todos los ámbitos de la sociedad y fortalecer los sistemas de prevención y erradicación de cualquier forma de violencia contra la mujer, pues las cifras de agresiones siguen siendo alarmantes.

OPINIÓN| Prevenir el femicidio

Dignidad y Derecho

Es necesario seguir trabajando para unir los esfuerzos de los actores sociales para lograr una efectiva igualdad del hombre y la mujer en todos los ámbitos de la sociedad y fortalecer los sistemas de prevención y erradicación de cualquier forma de violencia contra la mujer, pues las cifras de agresiones siguen siendo alarmantes.